domingo, 29 de mayo de 2011

Quizá es mejor así

«Entonces voy a buscar esa película en blanco y negro que ha durado dos años. Toda una vida. Esas noches pasadas en el sofá. Lejos. Sin conseguir darme una explicación. Arañándome las mejillas, pidiendo ayuda a las estrellas. Fuera, en el balcón, fumando un cigarrillo. Siguiendo después ese humo hacia el cielo, arriba, más arriba, más aún... Allí, donde precisamente habíamos estado nosotros. Cuántas veces he nadado en ese mar nocturno, me he perdido en ese cielo azul, llevado por los efluvios del alcohol, por la esperanza de encontrarla otra vez. Arriba y abajo, sin tregua. Por Hydra, Perseo, Andrómeda... Y abajo, hasta llegar a Casiopea. La primera estrella a la derecha y después todo recto, hasta la mañana. Y otras muchas. Y a todas les preguntaba: "¿La habéis visto? Por favor... He perdido mi estrella. Mi isla, que no existe. ¿Dónde estará ahora? ¿Qué estará haciendo? ¿Con quién?" Y a mi alrededor, ese silencio de esas estrellas entrometidas. El ruído molesto de mis lágrimas agotadas. Y yo, estúpido, buscando y esperando encontrar una respuesta. Dadme un porqué, un simple porqué, cualquier porqué. Pero qué idiota. Ya se sabe. Cuando un amor se acaba se puede encontrar todo, excepto un porqué.»

domingo, 1 de mayo de 2011

Muy pocas personas, demasiada gente

No es buen día para escribir. No sé qué hago mal, no sé qué hacer bien... Cuanto más lo intento peor. Y todo va hacia abajo y yo me hundo, de repente sube y yo asciendo, vuelvo a bajar y me quedo estancada. Paralizada, de la nada saco fuerzas y me sale toda la rabia. De vuelta a empezar. Un ciclo que se repite y se repite y se vuelve a repetir. Mientras tanto otros miran y solo se limitan a eso. Mucha gente alrededor, pero nadie que se entere de qué va la cosa (o no se quiere enterar). Es todo mucho más fácil si se gira la cara, si se le da la espalda, si se tapa con un poco de maquillaje... ¿Y cuando el maquillaje se acaba? Se ve la parte fea, claro. No pasa nada, se vuelve a recurrir al maquillaje para tapar la parte que no queremos ver. De nuevo todos contentos, viviendo una realidad que de real tiene poco, yo la denominaría "falsalidad". A nadie parece importarle nada vivir esta "falsalidad", parecen todos muy contentos.

lunes, 11 de abril de 2011

Que me quieras como te quiero yo

Hay veces que estaría más guapa con la boca cerrada, pero es inevitable. No puedo hacer como me si fuera indiferente, es superior a mis fuerzas. Cuando veo que tiene que pasar algo y no pasa, actúo. En ese momento no sé cómo reaccionar, qué hacer, y actúo mal. Muy mal. Y después me arrepiento, y pienso: "¿Qué he hecho?". Pero ya no hay vuelta atrás y ese sentimiento de culpabilidad aparece. Poco a poco coge fuerza y cada vez se va haciendo más y más grande... ¿Y cómo quitartelo de encima? Lo único que quiero es borrar esos momentos, pero tarde. Es verdad, también, que prefiero lamentarme por algo que he hecho que por algo que no he hecho; porque si me hubiera quedado quieta, si no hubiera dicho nada, ¿qué habría pasado? Pues probablemente mucho menos. Me cansa mover sola los hilos, para bien o para mal. Si siempre soy yo, es normal que me equivoque. Esas situaciones me sirven para aprender y para rectificar. Tengo muy claro lo que no quiero, pero más claro lo que quiero: ser feliz. A mi manera lo voy consiguiendo. De todos modos mis reacciones no fueron forma de hacer las cosas, lo siento. A veces se me olvida todo lo que eres, todo lo que soy, y es demasiado. Muchas veces me pregunto si me quieres, que tontería... ¿cómo no me vas a querer? con todo lo que me aguantas, con todo lo que me perdonas. Y ¿cómo no te voy a querer? si tú eres mi mitad, quien me hace cosquillas para que me ría y quien sonríe cuando me ve dormir...

jueves, 24 de marzo de 2011

Enamorarse y no

Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido,
la desdicha se llena de milagros,
el miedo se convierte en osadía,
y la muerte no sale de su cueva.

Enamorarse es un presagio gratis,
una ventana abierta al árbol nuevo,
una proeza de los sentimientos,
una bonanza casi insoportable,
y un ejercicio contra el infortunio.

Por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba,
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.

Mario Benedetti

miércoles, 23 de marzo de 2011

Nueve

Esa historia tendría que seguir. Te fuiste pronto. Aunque haya pasado el tiempo no hay un solo día que no me acuerde de ti. Un ejemplo a seguir. ¿A quién le cuento yo ahora dónde he estado, las cosas que he hecho? ¿A quién le enseño mis fotos y le explico lo que tengo que estudiar? Uno de los pilares más importantes se derrumbó... Me gustaría volver a darte un abrazo y ver tu sonrisa. Ver esos ojitos azules cómo se iluminaban al vernos. Me tengo que conformar con simples recuerdos. Echo mucho de menos muchas, muchísimas cosas. Te echo de menos a ti. Has dejado un gran hueco imposible de rellenar. Un enorme vacío que solo puede ser ocupado por momentos que tengo grabados en mi mente y que jamás se van a poder olvidar. Los días 23 siempre son tristes, pero voy a sacar fuerzas y entre lagrimillas va a aparecer una sonrisa porque me siento afortunada de haber tenido a mi lado durante 18 años a una persona maravillosa, mucho más que una simple persona: una segunda madre.

martes, 22 de marzo de 2011

Ego

Indecisa. Soñadora. Prudente. Muy dependiente de los demás. Ordenada con mis cosas. Responsable. Sincera. Transparente. Ilusa. Infantil, a veces. Fuerte, cuando no me queda más remedio. Con bastante paciencia. Tranquilidad. Me gusta pasar desapercibida. La literatura. Atenta a las pequeñas cosas. Manejante de la palabra. Ayudar a quien lo necesita, escuchar a quien me lo pide. Enfadarme cuando debo. Reírme, siempre reírme. Sacar el máximo provecho de las cosas. Leer. Poesía. Pensadora. Mirar todo desde una perspectiva positiva. Despistada, de vez en cuando. Me encanta estar enamorada y estar tan atontada que no me entere de lo que pasa a mi alrededor. Horas y horas al teléfono. Odio las injusticias, las mentiras y la gente prepotente. El verano. La playa, la arena, el mar. Tomar un buen café con una buena compañía. Cabezota (mucho). Demasiado confiada en los demás. Algo tímida con la gente que no conozco y con la gente que no me conoce. Dicen que un poco bipolar. Odio la soledad y me encanta el silencio. ¿Astuta? Tumbarme en el césped. Hacer el vago. Mi mejor hobby: darle mil vueltas a las cosas. Un día soleado y un día de lluvia. Estar con mi familia. Besos, besos, besos y más besos. Dormir siendo abrazada. Amanecer con una sonrisa. Descubrir nuevos lugares. Un simple te quiero. Incríblemente puedo llegar a ser los dos polos a la vez, un terremoto y un mar en calma. Pero siempre, pase lo que pase, yo y solo yo.

lunes, 21 de marzo de 2011

La primavera ya llegó

Parece que el frío del invierno va desapareciendo para dar paso a la soleada primavera. Es el paso previo al verano, a la libertad. Salir de paseo y ver los parques llenos de gente. Tumbarse en el césped a la luz del Lorenzo. Sentarse en las escaleras de la facultad con un café a media mañana en buena compañía. Compartir experiencias, risas y alguna que otra pena. Llegar a clase con las pilas cargadas y con ganas de aprender. Dos meses para que se acabe el curso. No se me ha hecho largo, excepto el mes de exámenes, parecía que nunca iba a llegar el esperado día 8. De todas formas no la voy a volver a cagar como entonces. Ya sé lo que hay y sé cómo organizarme. Solo espero cumplirlo, porque la mayoría de las veces se me va la fuerza por la boca. En todos los aspectos de la vida. Suelo tener poca fuerza de voluntad, aunque extrañamente la mayoría de las veces consigo lo que me propongo, puede ser que sea por eso por lo que me tomo las cosas a la ligera. Pero siempre, para todo, hay una excepción que confirma la regla.