martes, 20 de diciembre de 2011

Incertidumbre.


No sé. Día tras día, una, dos, tres, cuatro, veinticuatro.

Algo feo.


Toc toc.
-          ¿Sí? ¿Quién es?
-          ¡Hola! Ya sé que vengo así, sin avisar, pero quería darte una sorpresa.
-          Perdona pero… es que no sé quién eres…
-          ¿No te acuerdas de mí?
-          Ahora mismo no caigo…
-          Soy ilusión, ¿de verdad no te acuerdas? No me puedo creer que te hayas olvidado de mí así, con lo  especial que era para ti…
-        Lo siento, pero es que últimamente tengo la memoria un poco selectiva. No sé qué  me ha pasado, pero he cambiado. No sé si es por la edad, por el paso del tiempo o porque me ha visitado demasiadas veces tu  “amiga” decepción.
-          Entonces, ¿me vas a dejar aquí en el rellano? ¿No me invitas a pasar?
-          No es por ti, sino por todo lo que conlleva tenerte, es mucha responsabilidad, entiéndeme…
-          He hecho un recorrido muy largo para llegar hasta aquí y ahora me das con la puerta en las narices. Yo quiero volver contigo, hacer como antes, vivir a tu lado. Cuando estaba contigo podía ver cómo se te iluminaban los ojos cada vez que me veías, tu boca se ensanchaba cada vez más hasta que aparecían detrás de unos bonitos labios una gran sonrisa.
-         Me daré la vuelta,  dejaré la puerta entreabierta,  y me iré alejando despacio, pasa si quieres, eso sí, poco a poco. Solo tienes que atraparme y volveré como una tonta a mi punto de partida.

martes, 20 de septiembre de 2011

Wake me up when september ends

20 de septiembre. Octubre viene empujando con fuerza. A tan solo una semana de comenzar, comenzar de nuevo, comenzar desde cero, o quizá desde menos uno... Ha sido un verano algo corto, pero intenso. He tenido tiempo de todo, aunque me hubiera gustado haberlo disfrutado algo más. Sin duda alguna volvería a repetir ese viaje pionero a la playa con mis dos loquísimas. Fue un fin de semana lleno de imprevistos, empezando por el lío de autobuses, maletas que no se abrían y calentadores que no funcionaban. Hicimos un intento de volver algo morenas a casa y en cierto modo algo de color conseguimos. En agosto volví a pisar la costa portuguesa. Es un viaje que me encanta repetir año tras año porque siempre descubro algo nuevo allí. Después de dos años volví a ver a mis preciosas sobrinas y a mi hermana... Y un 30 de julio la familia aumentó un poco más, un niño precioso nos trajo la alegría. Una búsqueda incesante para encontrar un piso decente me quitó el sueño más de una noche, pero al final lo conseguimos. He descubierto cómo es estudiar en verano, lo divertido que es madrugar cuando no tienes que ir a clase... Pero bueno me han encantado estas últimas semanas de biblioteca con una de las mejores personas que tengo. A nuestra manera hemos sabido estudiar y a la vez reirnos de todo, como cuando estábamos en el instituto. Resumiendo, ha sido un verano completo, muy diferente al de años anteriores y una muestra de los veranos futuros.

sábado, 25 de junio de 2011

3 de la mañana

No podía dejar este día en blanco. Mi loquita se hace aun más mayor. Dentro de poco hará un añito que nos conocemos, que se dice pronto, pero es como si nos conociéramos de toda la vida. Gracias a ti sé que existen personas que cumpen con cosas que jamás creí que nadie hiciera. Tus típicas cosas como no cargar el móvil para 10 minutos, encender la plancha del pelo solo cuando la vas a usar o limpiarse las manos cada vez que se va a tocar el portáil. Infinidad de cosas que no me cabrían aquí. Cosas de madre, de nuestra mami rubia (bueno ahora con su pelo chocolate pero igual de guapa). Muchas veces me arrepiento de haber empezado esta carrera para der en cierto modo el tiempo, pero la verdad es que lo volvería a hacer sin dudarlo. Nunca pensé que un error fuera tan acertado. Echaré de menos esas tonterías en clase, los trabajos html, buscar a Jesús desesperadas por los pasillos, esas discusiones por los colores chillones de Ciara: la tarea más difícil de cualquier trabajo, escuchar a Paco replicar sobre los barroquismos, las pedanterías o las redundancias y hacer experimentos raros con nuestras voces en las clases de Marisa. Pero os tendré por los pasillos, en el piso, en la cafetería, en la resi de Cris, en mi casa, en carnavales, en ferias, en fiestas de la primavera y un gran largo etcétera. Nos queda un verano caluroso con aventura playera incluida que intentaremos planearlo lo mejor posible (si las indecisiones Cris no nos vuelven locas). En fin que nos quedan muchas cosas porque esto no ha hecho más que empezar. Ha sido un placer coincidir con vosotras, gracias por haberme hecho el día a día mucho más llevadero, siempre acompañado por mil y una sonrisas.

martes, 14 de junio de 2011

Un día como otro cualquiera

No soy perfecta, pero intento hacer las cosas lo mejor que puedo. Mucha gente no sabe apreciar cómo soy en realidad. Es verdad que me cuesta mostrarme, pero la gente interesada logra sacar hasta lo más profundo que tengo. He decidido mirar solo por ellas, preocuparme por quien de verdad se lo merece y no necesita hacer un teatro para que todo el mundo compruebe lo bien que se lleva con los demás. Solo quiero vivir mi vida y no tener que arrepentirme de tropezar dos, tres, cuatro, mil veces con la misma piedra. Y sí, me he cansado de luchar para nada, he decidido tomar el camino fácil. Es hora de darme una oportunidad. Sola. Sacaré fuerzas de dónde no las haya y tiraré hacia adelante. Con el paso del tiempo, pero sobre todo estos últimos meses, me he dado cuenta de que las verdaderas personas, las que te quieren y te aprecian de verdad, no necesitan ser buscadas, simplemente aparecen en tu vida. Con un pequeño gesto, un simple qué tal, demuestran mucho. Por esas personas me preocuparé. Gente que me ha hecho darme cuenta de cómo son realmente las cosas. Por ellas, gracias.

domingo, 29 de mayo de 2011

Quizá es mejor así

«Entonces voy a buscar esa película en blanco y negro que ha durado dos años. Toda una vida. Esas noches pasadas en el sofá. Lejos. Sin conseguir darme una explicación. Arañándome las mejillas, pidiendo ayuda a las estrellas. Fuera, en el balcón, fumando un cigarrillo. Siguiendo después ese humo hacia el cielo, arriba, más arriba, más aún... Allí, donde precisamente habíamos estado nosotros. Cuántas veces he nadado en ese mar nocturno, me he perdido en ese cielo azul, llevado por los efluvios del alcohol, por la esperanza de encontrarla otra vez. Arriba y abajo, sin tregua. Por Hydra, Perseo, Andrómeda... Y abajo, hasta llegar a Casiopea. La primera estrella a la derecha y después todo recto, hasta la mañana. Y otras muchas. Y a todas les preguntaba: "¿La habéis visto? Por favor... He perdido mi estrella. Mi isla, que no existe. ¿Dónde estará ahora? ¿Qué estará haciendo? ¿Con quién?" Y a mi alrededor, ese silencio de esas estrellas entrometidas. El ruído molesto de mis lágrimas agotadas. Y yo, estúpido, buscando y esperando encontrar una respuesta. Dadme un porqué, un simple porqué, cualquier porqué. Pero qué idiota. Ya se sabe. Cuando un amor se acaba se puede encontrar todo, excepto un porqué.»

domingo, 1 de mayo de 2011

Muy pocas personas, demasiada gente

No es buen día para escribir. No sé qué hago mal, no sé qué hacer bien... Cuanto más lo intento peor. Y todo va hacia abajo y yo me hundo, de repente sube y yo asciendo, vuelvo a bajar y me quedo estancada. Paralizada, de la nada saco fuerzas y me sale toda la rabia. De vuelta a empezar. Un ciclo que se repite y se repite y se vuelve a repetir. Mientras tanto otros miran y solo se limitan a eso. Mucha gente alrededor, pero nadie que se entere de qué va la cosa (o no se quiere enterar). Es todo mucho más fácil si se gira la cara, si se le da la espalda, si se tapa con un poco de maquillaje... ¿Y cuando el maquillaje se acaba? Se ve la parte fea, claro. No pasa nada, se vuelve a recurrir al maquillaje para tapar la parte que no queremos ver. De nuevo todos contentos, viviendo una realidad que de real tiene poco, yo la denominaría "falsalidad". A nadie parece importarle nada vivir esta "falsalidad", parecen todos muy contentos.

lunes, 11 de abril de 2011

Que me quieras como te quiero yo

Hay veces que estaría más guapa con la boca cerrada, pero es inevitable. No puedo hacer como me si fuera indiferente, es superior a mis fuerzas. Cuando veo que tiene que pasar algo y no pasa, actúo. En ese momento no sé cómo reaccionar, qué hacer, y actúo mal. Muy mal. Y después me arrepiento, y pienso: "¿Qué he hecho?". Pero ya no hay vuelta atrás y ese sentimiento de culpabilidad aparece. Poco a poco coge fuerza y cada vez se va haciendo más y más grande... ¿Y cómo quitartelo de encima? Lo único que quiero es borrar esos momentos, pero tarde. Es verdad, también, que prefiero lamentarme por algo que he hecho que por algo que no he hecho; porque si me hubiera quedado quieta, si no hubiera dicho nada, ¿qué habría pasado? Pues probablemente mucho menos. Me cansa mover sola los hilos, para bien o para mal. Si siempre soy yo, es normal que me equivoque. Esas situaciones me sirven para aprender y para rectificar. Tengo muy claro lo que no quiero, pero más claro lo que quiero: ser feliz. A mi manera lo voy consiguiendo. De todos modos mis reacciones no fueron forma de hacer las cosas, lo siento. A veces se me olvida todo lo que eres, todo lo que soy, y es demasiado. Muchas veces me pregunto si me quieres, que tontería... ¿cómo no me vas a querer? con todo lo que me aguantas, con todo lo que me perdonas. Y ¿cómo no te voy a querer? si tú eres mi mitad, quien me hace cosquillas para que me ría y quien sonríe cuando me ve dormir...

jueves, 24 de marzo de 2011

Enamorarse y no

Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido,
la desdicha se llena de milagros,
el miedo se convierte en osadía,
y la muerte no sale de su cueva.

Enamorarse es un presagio gratis,
una ventana abierta al árbol nuevo,
una proeza de los sentimientos,
una bonanza casi insoportable,
y un ejercicio contra el infortunio.

Por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba,
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.

Mario Benedetti

miércoles, 23 de marzo de 2011

Nueve

Esa historia tendría que seguir. Te fuiste pronto. Aunque haya pasado el tiempo no hay un solo día que no me acuerde de ti. Un ejemplo a seguir. ¿A quién le cuento yo ahora dónde he estado, las cosas que he hecho? ¿A quién le enseño mis fotos y le explico lo que tengo que estudiar? Uno de los pilares más importantes se derrumbó... Me gustaría volver a darte un abrazo y ver tu sonrisa. Ver esos ojitos azules cómo se iluminaban al vernos. Me tengo que conformar con simples recuerdos. Echo mucho de menos muchas, muchísimas cosas. Te echo de menos a ti. Has dejado un gran hueco imposible de rellenar. Un enorme vacío que solo puede ser ocupado por momentos que tengo grabados en mi mente y que jamás se van a poder olvidar. Los días 23 siempre son tristes, pero voy a sacar fuerzas y entre lagrimillas va a aparecer una sonrisa porque me siento afortunada de haber tenido a mi lado durante 18 años a una persona maravillosa, mucho más que una simple persona: una segunda madre.

martes, 22 de marzo de 2011

Ego

Indecisa. Soñadora. Prudente. Muy dependiente de los demás. Ordenada con mis cosas. Responsable. Sincera. Transparente. Ilusa. Infantil, a veces. Fuerte, cuando no me queda más remedio. Con bastante paciencia. Tranquilidad. Me gusta pasar desapercibida. La literatura. Atenta a las pequeñas cosas. Manejante de la palabra. Ayudar a quien lo necesita, escuchar a quien me lo pide. Enfadarme cuando debo. Reírme, siempre reírme. Sacar el máximo provecho de las cosas. Leer. Poesía. Pensadora. Mirar todo desde una perspectiva positiva. Despistada, de vez en cuando. Me encanta estar enamorada y estar tan atontada que no me entere de lo que pasa a mi alrededor. Horas y horas al teléfono. Odio las injusticias, las mentiras y la gente prepotente. El verano. La playa, la arena, el mar. Tomar un buen café con una buena compañía. Cabezota (mucho). Demasiado confiada en los demás. Algo tímida con la gente que no conozco y con la gente que no me conoce. Dicen que un poco bipolar. Odio la soledad y me encanta el silencio. ¿Astuta? Tumbarme en el césped. Hacer el vago. Mi mejor hobby: darle mil vueltas a las cosas. Un día soleado y un día de lluvia. Estar con mi familia. Besos, besos, besos y más besos. Dormir siendo abrazada. Amanecer con una sonrisa. Descubrir nuevos lugares. Un simple te quiero. Incríblemente puedo llegar a ser los dos polos a la vez, un terremoto y un mar en calma. Pero siempre, pase lo que pase, yo y solo yo.

lunes, 21 de marzo de 2011

La primavera ya llegó

Parece que el frío del invierno va desapareciendo para dar paso a la soleada primavera. Es el paso previo al verano, a la libertad. Salir de paseo y ver los parques llenos de gente. Tumbarse en el césped a la luz del Lorenzo. Sentarse en las escaleras de la facultad con un café a media mañana en buena compañía. Compartir experiencias, risas y alguna que otra pena. Llegar a clase con las pilas cargadas y con ganas de aprender. Dos meses para que se acabe el curso. No se me ha hecho largo, excepto el mes de exámenes, parecía que nunca iba a llegar el esperado día 8. De todas formas no la voy a volver a cagar como entonces. Ya sé lo que hay y sé cómo organizarme. Solo espero cumplirlo, porque la mayoría de las veces se me va la fuerza por la boca. En todos los aspectos de la vida. Suelo tener poca fuerza de voluntad, aunque extrañamente la mayoría de las veces consigo lo que me propongo, puede ser que sea por eso por lo que me tomo las cosas a la ligera. Pero siempre, para todo, hay una excepción que confirma la regla.

domingo, 20 de marzo de 2011

Tengo miedo de fallar en el amor

Es tener esa sensación de notar como se va apagando poco a poco esa llama que yo creía que era imposible que desapareciera. Es notar, casi sin darme cuenta, como ese motor que me da fuerza, de vez en cuando se pare, y me pare yo con él. No sé exactamente qué. Solo sé que todo ha cambiado mucho. Tensar demasiado un hilo que acabará partiéndose en dos. En dos trozos diferentes y nunca más se volverán a unir. Es difícil pero nunca se sabe. ¿Y si aparece una bifurcación que hace pensarte las cosas? O mejor dicho: te hace no pensar más. ¿Qué haces? ¿Te guías por impulsos o por lo que la cabeza te diga? Yo siempre pienso que lo que te diga la cabeza es lo más correcto. Pero también tendré que hacer locuras. ¿En qué consiste la vida? En ser feliz, supongo. Creo que es lo que busca la mayoría. ¿Y por qué no ser felices cuando se puede? Bastantes momentos malos pasamos como para no aprovechar las oprtunidades que se nos presentan. He aprendido que no tengo que tener miedo de mostrarme tal y como soy. Muchas veces no lo he hecho, tal vez por miedo... No lo sé. Pero he comprobado que como más se me aprecia es siendo yo misma.

miércoles, 16 de marzo de 2011

I spent my time...

Lo decidí. No voy a perder el tiempo en algo que me aburre y no me llena realmente. Sabía a lo que enfrentaba y sabía que no iba a ser fácil. Así que mi futuro tomará un nuevo rumbo. Echaré de menos esas clases tan aburridas en las que lo único que hacemos es mirar el reloj, ese reloj que parece que se queda estancado y nunca avanza. Echaré mucho de menos, también, a esas personitas que hacen el día a día más llevadero, pero aunque no estemos juntas en clase, sé que tengo amigas para lo que sea. Son cosas de la vida. Todos cometemos errores y para eso están las segundas oportunidades y el saber rectificar. A veces pienso que he perdido un año, pero no. Es lo mejor que he podido hacer, estar donde estoy. No todo en la vida es trabajar y trabajar, y aunque en un cierto modo haya perdido tiempo, volvería a hacerlo. Muchos aspectos de mi vida van cambiando, unos por decisión propia, otros por cosas del destino... Pero a pesar del tiempo sigo viajando por mi carretera principal. Es algo que nunca va a cambiar, por mucho que piense que sí. Mi cabeza a veces se lía, está saturada y las cosas siempre tienen que salir hasta que se llega de nuevo a la calma, al punto de partida. Tengo que hacerme a la idea de que esto es así, no se puede tirar la toalla a la primera de cambio. Hay que tener paciencia y que todo vaya surgiendo. Es imposible ser feliz las 24 horas del día los 365 días al año. Si todo fuera perfecto no tendría gracia, tienen que aparecer obstáculos para que todo sea más intenso.

martes, 22 de febrero de 2011

Desilusión me ha venido a ver

Me quiero hacer la fuerte pero no lo soy. Sé sincera, haz lo que quieras en cada momento. No hagas cosas que sabes que no puedes, no digas cosas que no puedes cumplir. Y hoy he vuelto a caer. Todos mis principios han vuelto a tocar fondo. No puedo, lo he comprobado muchas veces. Poco a poco voy haciéndome un poco más a la idea, pero no lo consigo del todo. Alguien me dijo alguna vez que me desvíe cuando me apetezca, que coja un pequeño atajo para olvidarme un poco de todo, para coger fuerzas. Pero que coja los desvíos que coja, nunca me olvide de cual es mi carretera principal. ¿Cómo olvidarme de esa carretera principal? Es imposible. Por muchos atajos que me aparezcan a lo largo del recorrido, atajos tendadores, fáciles y exentos de problemas, yo solo quiero mi carretera, la misma que está llena de baches, curvas, enormes bajadas y alguna que otra subida. Esa persona tenía razón. Me hizo mirar las cosas desde otra perspectiva. Pero yo no tengo tanta fuerza de voluntad. Nunca suelo perder la esperanza, hasta que me llevo el palo. Por eso tantas desilusiones. No debería implicarme tanto. Soy así y no puedo cambiar.

lunes, 21 de febrero de 2011

Estoy cambiando

Y es que lo que pasa es que estoy cambiando, y me gustaría que cambiaras conmigo. Últimamente no sé qué pasa, me siento rara y no me siento bien conmigo. Y es que lo que pasa es que estoy cambiando,y me gustaría que cambiaras conmigo. Sabes amor que hemos hablado, y no sé que pasa que no conseguimos, y no digas que no, hoy no, hoy no digas que no,hoy no, que no vienes hoy conmigo. Trato de decirte cómo me siento, creo que estamos parados en el tiempo... Y los días pasan, pasan corriendo y tú y yo seguimos con el mismo cuento. Yyo sé que quieres escaparte, pero a mí, mi vida, no puedes engañarme. Esta batalla es de los dos, y vamos a ganarla tú y yo. Y no sé si esto que hacemos estará mal o bien, sabes que hoy llegamos a la meta, hoy amor. Esta batalla es de los dos, y vamos a ganarla tú y yo.

sábado, 5 de febrero de 2011

Happily

Si me caigo 100 veces, 101 me levanto. Cambiar mi filosofía de vida. Restar importancia a las cosas insignificantes. Saber controlarme en momentos difíciles. Sonreír cuando algo va mal. Ser feliz, en definitiva. Alejarme de los problemas. No pensar. Vivir el momento. Disfrutar. Quiero saber cómo es vivir sin preocuparme a cada segundo por todo, cómo es tener la mente apagada, aunque sólo sea por unos instantes. He comprendido que no vale la pena amargarse por algo que no tiene la más mínima importancia para otras personas. ¿Sufrir?, ¿para qué? A nadie le importa, nadie lo siente, solo yo. No queda a penas nada para que acabe esta cuarentena... Necesito salir, olvidar, un poco de locura y despreocuparme de todo. Lo tengo decidido. Por una vez voy a pensar en mí. Quiero ser egoísta. Brindaré por mi felicidad. Creo que algo más que esto me merezco. No puedo estar sobreviviendo a base de sueños, de falsas esperanzas y de efímeras promesas que pronto se olvidan. Las palabras se las lleva el viento, pero los hechos son los que se quedan grabados para siempre en ese extraño chip que tenemos en la mente. Extraño, tan extraño que a pesar de ser nuestro, de ser nosotros quienes lo manejamos, muchas veces nos juega malas pasadas. De repente empiezan a reproducirse cosas que creías olvidadas, vuelve a reiniciarse todo y vuelves a ver una y otra vez la película de tu propia vida. Con el paso del tiempo he llegado a comprender muchas cosas, y estoy casi segura de que el tiempo pone a cada uno en su lugar. Las casualidades son sabias, las cosas pasan cuando tienen que pasar y por un casual somos lo que somos. Confío en el poder del paso del tiempo y sé que tarde o temprano todo lo que tenga que pasar, pasará. No hace falta mover un dedo. Las aguas siempre vuelven a su cauce. Esta vida solo la podemos disfrutar una vez, y si no somos felices con 19 años, ¿cuándo lo vamos a ser? Todo es demasiado bonito para estropearlo por una tontería.

domingo, 16 de enero de 2011

Gira continuamente

Solo somos gente, gente, mucha gente, que sonríe y que llora por dentro, que se fue y que hoy echas de menos. Gente que te quiere. Gente que te hiere. Gente que esta sola aunque haya mucha gente. Que defiende la desigualdad. Que esta enferma de imbecilidad. Que desmiente con lo que promete. Gente dominante. Gente indiferente. Mucha gente.

sábado, 15 de enero de 2011

Tiempo

La verdad me da igual si esto lo lee alguien o no lo lee nadie. No escribo para que la gente lo lea. Me basta con que una sola persona lo vea. Simplemente escribo para desahogarme, para soltar todo lo que tengo dentro cuando tengo la sensación de que si no lo suelto voy a explotar. No sé por qué, bueno sí, sí lo sé, estoy llorando como una imbécil. Es por todo y por nada a la vez. Cosas que no tienen demasiada importancia, pero me afectan mucho. Estoy agobiada, tengo miedo, estoy confusa... Y nadie, NADIE me ayuda en nada. Lo que necesito es simple, es sencillo, pero no lo tengo. La verdad no creo que lo vaya a tener nunca. La vida está llena de ciclos, uno tras otro. A veces peores, otras mejores. Todo empieza y todo acaba, tanto lo bueno como lo malo. A veces deprisa, otras despacio. Ahora mismo, un ciclo malo. Quien sabe, alomejor me levanto mañana y lo veo todo diferente y pienso que me he estado comiendo la cabeza por una gran tontería (como me suele pasar el 90% de las veces), pero ahora, en este momento, lo considero importante. Soy muy dependiente, de todo. Sé que tengo muchos defectos y que tengo que cambiar, pero sinceramente, ¿para qué? ¿Para qué voy a esforzarme en cambiar si no me va a servir para nada? Si nada va a cambiar las cosas. Rectificar es de sabios, parece fácil, pero muy poca gente lo sabe hacer. Las cosas cuestan mucho y nada se consigue de la noche a la mañana por arte magia. Quien algo quiere, algo le cuesta. Nada en la vida es fácil.

viernes, 14 de enero de 2011

Vicente Aleixandre

Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.

Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.

Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.

Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo.

Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.

Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.

Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.

Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.

jueves, 6 de enero de 2011

Miedo a amar

¿Qué puede haber más hermoso? ¿Qué riesgo mayor vale la pena correr? Con lo bonito que es entregarse a la otra persona, confiar en ella y no pensar en nada más que en verla sonreír. El amor más hermoso es un cálculo equivocado, una excepción que confirma la regla, aquello para lo que siempre habías utilizado la palabra "nunca". Qué tengo que ver yo con tu pasado, yo soy una variable enloquecida de tu vida. Pero no voy a convencerte de ello. El amor no es sabiduría, es locura...

lunes, 3 de enero de 2011

Happy new year

Estrenamos año. Presiento que el 2011 viene cargado de felicidad, toda la felicidad que me faltó en 2010. Un año duro, difícil, pero sobre todo triste, muy triste. Se fue una de las personas más importantes para mí. No hay ni un sólo día que no me acuerde de ella, de su forma de ser, de sus frases, de sus cosas... También ha habido alguna que otra alegría, un niño precioso que cada día está más grande y más guapo. Un año de cambios, cambios inesperados. He luchado por todo lo que me he propuesto y he conseguido superar todas mis metas. Este año tengo nuevos retos, nuevos propósitos, y tengo pensado volver a superarlos. Tengo el presentimiento de que todo irá bien, algunas veces mejor, otras peor, pero bien. Espero no equivocarme. A veces tengo la sensación de ser muy optimista, demasiado. Siempre pensando en lo bueno y no pretendo dar importancia a lo malo. Por eso de vez en cuando tengo que soltarlo todo de golpe... Nunca había tenido tantas de ganas de que acabara un año. Ha sido uno de los peores, por no decir el peor, a pesar de que he conseguido cosas. Nunca lo había pasado tan mal. Me he sentido sola en muchos momentos especiales. No haber podido celebrar las cosas bien. Demasiado tiempo sin un sonrisa verdadera, que saliera porque sí, porque tenía realmente ganas... Afortunada o desgraciadamente, la verdad no lo sé, todo eso pasó. Por una parte estoy feliz y tranquila. El sufrimiento sigue, pero de una manera distinta y esta vez, en ocasiones, las lágrimas van acompañadas de una sonrisa. Ha tenido que pasar esto para darme cuenta yo, y también para que se den cuenta los demás, de los verdaderos sentimientos. Es triste. Pero me consuela y me alegra saber que a pesar de los años ese sentimiento sigue existiendo, y seguirá exisiendo.