jueves, 24 de marzo de 2011

Enamorarse y no

Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido,
la desdicha se llena de milagros,
el miedo se convierte en osadía,
y la muerte no sale de su cueva.

Enamorarse es un presagio gratis,
una ventana abierta al árbol nuevo,
una proeza de los sentimientos,
una bonanza casi insoportable,
y un ejercicio contra el infortunio.

Por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba,
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.

Mario Benedetti

miércoles, 23 de marzo de 2011

Nueve

Esa historia tendría que seguir. Te fuiste pronto. Aunque haya pasado el tiempo no hay un solo día que no me acuerde de ti. Un ejemplo a seguir. ¿A quién le cuento yo ahora dónde he estado, las cosas que he hecho? ¿A quién le enseño mis fotos y le explico lo que tengo que estudiar? Uno de los pilares más importantes se derrumbó... Me gustaría volver a darte un abrazo y ver tu sonrisa. Ver esos ojitos azules cómo se iluminaban al vernos. Me tengo que conformar con simples recuerdos. Echo mucho de menos muchas, muchísimas cosas. Te echo de menos a ti. Has dejado un gran hueco imposible de rellenar. Un enorme vacío que solo puede ser ocupado por momentos que tengo grabados en mi mente y que jamás se van a poder olvidar. Los días 23 siempre son tristes, pero voy a sacar fuerzas y entre lagrimillas va a aparecer una sonrisa porque me siento afortunada de haber tenido a mi lado durante 18 años a una persona maravillosa, mucho más que una simple persona: una segunda madre.

martes, 22 de marzo de 2011

Ego

Indecisa. Soñadora. Prudente. Muy dependiente de los demás. Ordenada con mis cosas. Responsable. Sincera. Transparente. Ilusa. Infantil, a veces. Fuerte, cuando no me queda más remedio. Con bastante paciencia. Tranquilidad. Me gusta pasar desapercibida. La literatura. Atenta a las pequeñas cosas. Manejante de la palabra. Ayudar a quien lo necesita, escuchar a quien me lo pide. Enfadarme cuando debo. Reírme, siempre reírme. Sacar el máximo provecho de las cosas. Leer. Poesía. Pensadora. Mirar todo desde una perspectiva positiva. Despistada, de vez en cuando. Me encanta estar enamorada y estar tan atontada que no me entere de lo que pasa a mi alrededor. Horas y horas al teléfono. Odio las injusticias, las mentiras y la gente prepotente. El verano. La playa, la arena, el mar. Tomar un buen café con una buena compañía. Cabezota (mucho). Demasiado confiada en los demás. Algo tímida con la gente que no conozco y con la gente que no me conoce. Dicen que un poco bipolar. Odio la soledad y me encanta el silencio. ¿Astuta? Tumbarme en el césped. Hacer el vago. Mi mejor hobby: darle mil vueltas a las cosas. Un día soleado y un día de lluvia. Estar con mi familia. Besos, besos, besos y más besos. Dormir siendo abrazada. Amanecer con una sonrisa. Descubrir nuevos lugares. Un simple te quiero. Incríblemente puedo llegar a ser los dos polos a la vez, un terremoto y un mar en calma. Pero siempre, pase lo que pase, yo y solo yo.

lunes, 21 de marzo de 2011

La primavera ya llegó

Parece que el frío del invierno va desapareciendo para dar paso a la soleada primavera. Es el paso previo al verano, a la libertad. Salir de paseo y ver los parques llenos de gente. Tumbarse en el césped a la luz del Lorenzo. Sentarse en las escaleras de la facultad con un café a media mañana en buena compañía. Compartir experiencias, risas y alguna que otra pena. Llegar a clase con las pilas cargadas y con ganas de aprender. Dos meses para que se acabe el curso. No se me ha hecho largo, excepto el mes de exámenes, parecía que nunca iba a llegar el esperado día 8. De todas formas no la voy a volver a cagar como entonces. Ya sé lo que hay y sé cómo organizarme. Solo espero cumplirlo, porque la mayoría de las veces se me va la fuerza por la boca. En todos los aspectos de la vida. Suelo tener poca fuerza de voluntad, aunque extrañamente la mayoría de las veces consigo lo que me propongo, puede ser que sea por eso por lo que me tomo las cosas a la ligera. Pero siempre, para todo, hay una excepción que confirma la regla.

domingo, 20 de marzo de 2011

Tengo miedo de fallar en el amor

Es tener esa sensación de notar como se va apagando poco a poco esa llama que yo creía que era imposible que desapareciera. Es notar, casi sin darme cuenta, como ese motor que me da fuerza, de vez en cuando se pare, y me pare yo con él. No sé exactamente qué. Solo sé que todo ha cambiado mucho. Tensar demasiado un hilo que acabará partiéndose en dos. En dos trozos diferentes y nunca más se volverán a unir. Es difícil pero nunca se sabe. ¿Y si aparece una bifurcación que hace pensarte las cosas? O mejor dicho: te hace no pensar más. ¿Qué haces? ¿Te guías por impulsos o por lo que la cabeza te diga? Yo siempre pienso que lo que te diga la cabeza es lo más correcto. Pero también tendré que hacer locuras. ¿En qué consiste la vida? En ser feliz, supongo. Creo que es lo que busca la mayoría. ¿Y por qué no ser felices cuando se puede? Bastantes momentos malos pasamos como para no aprovechar las oprtunidades que se nos presentan. He aprendido que no tengo que tener miedo de mostrarme tal y como soy. Muchas veces no lo he hecho, tal vez por miedo... No lo sé. Pero he comprobado que como más se me aprecia es siendo yo misma.

miércoles, 16 de marzo de 2011

I spent my time...

Lo decidí. No voy a perder el tiempo en algo que me aburre y no me llena realmente. Sabía a lo que enfrentaba y sabía que no iba a ser fácil. Así que mi futuro tomará un nuevo rumbo. Echaré de menos esas clases tan aburridas en las que lo único que hacemos es mirar el reloj, ese reloj que parece que se queda estancado y nunca avanza. Echaré mucho de menos, también, a esas personitas que hacen el día a día más llevadero, pero aunque no estemos juntas en clase, sé que tengo amigas para lo que sea. Son cosas de la vida. Todos cometemos errores y para eso están las segundas oportunidades y el saber rectificar. A veces pienso que he perdido un año, pero no. Es lo mejor que he podido hacer, estar donde estoy. No todo en la vida es trabajar y trabajar, y aunque en un cierto modo haya perdido tiempo, volvería a hacerlo. Muchos aspectos de mi vida van cambiando, unos por decisión propia, otros por cosas del destino... Pero a pesar del tiempo sigo viajando por mi carretera principal. Es algo que nunca va a cambiar, por mucho que piense que sí. Mi cabeza a veces se lía, está saturada y las cosas siempre tienen que salir hasta que se llega de nuevo a la calma, al punto de partida. Tengo que hacerme a la idea de que esto es así, no se puede tirar la toalla a la primera de cambio. Hay que tener paciencia y que todo vaya surgiendo. Es imposible ser feliz las 24 horas del día los 365 días al año. Si todo fuera perfecto no tendría gracia, tienen que aparecer obstáculos para que todo sea más intenso.