
He comenzado una nueva vida muy diferente a la que me imaginaba vivir hace algunos meses atrás. Poco a poco me voy adaptanto, pero me es imposible dejar de comparar todo lo que veo. Las clases, los profesores, mis amigos... Echo de menos los recreos, las risas por los pasillos del instituto, los desayunos en el Bucheta, las horas muertas en las escaleras del Lisboa, las tonterías en clase. Echo de menos ese timbre que sonaba a todas horas y nos mandaba a clase o nos avisaba de que la hora había acabado. Ahora no hay timbre, ni recreo, ni descanso entre clase y clase. Nada es igual, ni si quiera los desayunos... No voy a decir que allí esté mal, porque he conocido a mucha gente, hago lo que me apetece y cuando me da la gana, me gustan las clases, me encanta aquel ambiente, pero es inevitable pensar en cómo estaría si estuviera en mi casa. Ahora llego a comprender eso que dicen que como en casa no se está en ningún sitio.
AMEN HERMANITA, AMEN!!!
ResponderEliminarSOLO SE QUE HAY QUE DISFRUTAR DEL MOMENTO LO MAS INTENSAMENTE QUE UNO PUEDA, COMO SI SE TRATARA DEL ULTIMO, SABOREARLO Y NO DEJARLO ESCAPAR... LOS RECUERDOS Y LAS MELANCOLIAS SON COSA DEL PASADO, VIVE EL PRESENTE Y DISFRUTA
¡¡¡CARPE DIEM!!!
Aiiis Mire, jajaj, claro que todos examos de menos esa época, pero gracias a la uni nos hemos conocido, cosa de la que me alegro UN MONTÓOONN DE VERDADDD!!!! ;) espero k sigamos muuuuxos años juntas porq sois las mejores y si nos hemos conocido es porq tenía k ser así jeje!!! :P
ResponderEliminar