lunes, 29 de noviembre de 2010
Sin título
Perdona por las veces que te hablé, por las cosas que algunas veces me callé, por las veces que discutimos y por las veces que me fui de repente. Perdona por las veces que te mentí diciéndote que no te quería. Perdona por no dejar de hablar siempre de ti. Perdona por mis enfados tontos y por mi cabezonería. Perdona por las veces que sin querer te oí y disimulé. Perdona por las veces que intenté dejar de quererte, y perdona sobre todo por quererte tanto.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Simple
Me da vértigo el punto muerto y la marcha atrás, vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualquiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido. Parado frente al mar mientras que el mundo gira...
sábado, 6 de noviembre de 2010
Hoy es el día de la melancolía

He comenzado una nueva vida muy diferente a la que me imaginaba vivir hace algunos meses atrás. Poco a poco me voy adaptanto, pero me es imposible dejar de comparar todo lo que veo. Las clases, los profesores, mis amigos... Echo de menos los recreos, las risas por los pasillos del instituto, los desayunos en el Bucheta, las horas muertas en las escaleras del Lisboa, las tonterías en clase. Echo de menos ese timbre que sonaba a todas horas y nos mandaba a clase o nos avisaba de que la hora había acabado. Ahora no hay timbre, ni recreo, ni descanso entre clase y clase. Nada es igual, ni si quiera los desayunos... No voy a decir que allí esté mal, porque he conocido a mucha gente, hago lo que me apetece y cuando me da la gana, me gustan las clases, me encanta aquel ambiente, pero es inevitable pensar en cómo estaría si estuviera en mi casa. Ahora llego a comprender eso que dicen que como en casa no se está en ningún sitio.
lunes, 28 de junio de 2010
Día 28
domingo, 6 de junio de 2010
Y pude
Sí. Pude. Pude con todo. Me ha costado, y mucho. Pero lo he conseguido. Ahora un nuevo reto, dentro de poco podré decir que también he podido superarlo. Una semana después recuerdo ese día 28 de mayo. Y ya pasó todo. Tantas ganas de que llegara y ya pasó. Decir adiós a esas paredes amarillas que tanto tiempo nos han tenido encerrados. Esas paredes que tanto hemos odiado, que tantas veces hemos deseado no volver a verlas más. Las mismas paredes que tantas veces nos han visto reir, hablar, enfadarnos... Una segunda casa, una segunda familia... 6 años no se van a olvidar de un dia para otro. Muchos, muchísimos recuerdos. Imborrables. Tan imborrable como la noche del 28. Esa noche en la que todos nos olvidamos de todo y lo único importante fue aprovecharla al máximo. Después de tantos y tantos días encerrada por fin llegó el fin del esfuerzo y el comienzo de la relajación. Verano. Esa época del año destinada a pasarte las horas muertas sin hacer nada, destinada a la despreocupación... Pero también época de echar de menos. Echar de menos a esas pequeñas personitas que mientras estabas en el instituto se encargaban de sacarte una sonrisa día a día. Esas pequeñas personitas en verano se desperdigan... Pero bueno, ya habrá momentos para echar de menos. Por ahora seguimos todos aquí, y todavía quedan muchas cosas.
domingo, 16 de mayo de 2010
Autoconvencimiento
jueves, 13 de mayo de 2010
FELICIDADES
Y no he podido darte ni un abrazo. No he podido darte un beso y ver tu sonrisa. No hemos podido celebrarlo. Ni el tuyo, ni el mio, ni el de nadie. Este año no. Y van 5 meses, los peores de mi vida. Quizá porque siempre he vivido feliz y nunca me ha tocado algo parecido a esto. Muchas veces he pensado que lo peor que me podía pasar era que no me dejaran ir a algún lado o que no me pudiera comprar algo o simplemente que se me perdiera algo que me gusta mucho. Simples tonterías. Estoy siendo todo lo fuerte que puedo... pero hoy me he venido a abajo. Es un día importante y volvemos a estar separados. Todos hemos pensado alguna vez lo pesada que es nuestra madre mandandonos siempre cosas y riñiéndonos por cada tontería, pues yo necesito que mi madre me agobie para que recoja mi habitación, necesito que mi madre no me deje tranquila ni un sólo segundo... Este no es nuestro mejor año. En estas ocasiones te das cuenta de la falta que hacen esas pequeñas cosas del día a día que mientras las tienes parecen insignificantes, pero cuando un día desaparecen te dejan un gran vacío que no se ocupa con nada por mucho que se quiera.
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