martes, 20 de diciembre de 2011

Incertidumbre.


No sé. Día tras día, una, dos, tres, cuatro, veinticuatro.

Algo feo.


Toc toc.
-          ¿Sí? ¿Quién es?
-          ¡Hola! Ya sé que vengo así, sin avisar, pero quería darte una sorpresa.
-          Perdona pero… es que no sé quién eres…
-          ¿No te acuerdas de mí?
-          Ahora mismo no caigo…
-          Soy ilusión, ¿de verdad no te acuerdas? No me puedo creer que te hayas olvidado de mí así, con lo  especial que era para ti…
-        Lo siento, pero es que últimamente tengo la memoria un poco selectiva. No sé qué  me ha pasado, pero he cambiado. No sé si es por la edad, por el paso del tiempo o porque me ha visitado demasiadas veces tu  “amiga” decepción.
-          Entonces, ¿me vas a dejar aquí en el rellano? ¿No me invitas a pasar?
-          No es por ti, sino por todo lo que conlleva tenerte, es mucha responsabilidad, entiéndeme…
-          He hecho un recorrido muy largo para llegar hasta aquí y ahora me das con la puerta en las narices. Yo quiero volver contigo, hacer como antes, vivir a tu lado. Cuando estaba contigo podía ver cómo se te iluminaban los ojos cada vez que me veías, tu boca se ensanchaba cada vez más hasta que aparecían detrás de unos bonitos labios una gran sonrisa.
-         Me daré la vuelta,  dejaré la puerta entreabierta,  y me iré alejando despacio, pasa si quieres, eso sí, poco a poco. Solo tienes que atraparme y volveré como una tonta a mi punto de partida.

martes, 20 de septiembre de 2011

Wake me up when september ends

20 de septiembre. Octubre viene empujando con fuerza. A tan solo una semana de comenzar, comenzar de nuevo, comenzar desde cero, o quizá desde menos uno... Ha sido un verano algo corto, pero intenso. He tenido tiempo de todo, aunque me hubiera gustado haberlo disfrutado algo más. Sin duda alguna volvería a repetir ese viaje pionero a la playa con mis dos loquísimas. Fue un fin de semana lleno de imprevistos, empezando por el lío de autobuses, maletas que no se abrían y calentadores que no funcionaban. Hicimos un intento de volver algo morenas a casa y en cierto modo algo de color conseguimos. En agosto volví a pisar la costa portuguesa. Es un viaje que me encanta repetir año tras año porque siempre descubro algo nuevo allí. Después de dos años volví a ver a mis preciosas sobrinas y a mi hermana... Y un 30 de julio la familia aumentó un poco más, un niño precioso nos trajo la alegría. Una búsqueda incesante para encontrar un piso decente me quitó el sueño más de una noche, pero al final lo conseguimos. He descubierto cómo es estudiar en verano, lo divertido que es madrugar cuando no tienes que ir a clase... Pero bueno me han encantado estas últimas semanas de biblioteca con una de las mejores personas que tengo. A nuestra manera hemos sabido estudiar y a la vez reirnos de todo, como cuando estábamos en el instituto. Resumiendo, ha sido un verano completo, muy diferente al de años anteriores y una muestra de los veranos futuros.

sábado, 25 de junio de 2011

3 de la mañana

No podía dejar este día en blanco. Mi loquita se hace aun más mayor. Dentro de poco hará un añito que nos conocemos, que se dice pronto, pero es como si nos conociéramos de toda la vida. Gracias a ti sé que existen personas que cumpen con cosas que jamás creí que nadie hiciera. Tus típicas cosas como no cargar el móvil para 10 minutos, encender la plancha del pelo solo cuando la vas a usar o limpiarse las manos cada vez que se va a tocar el portáil. Infinidad de cosas que no me cabrían aquí. Cosas de madre, de nuestra mami rubia (bueno ahora con su pelo chocolate pero igual de guapa). Muchas veces me arrepiento de haber empezado esta carrera para der en cierto modo el tiempo, pero la verdad es que lo volvería a hacer sin dudarlo. Nunca pensé que un error fuera tan acertado. Echaré de menos esas tonterías en clase, los trabajos html, buscar a Jesús desesperadas por los pasillos, esas discusiones por los colores chillones de Ciara: la tarea más difícil de cualquier trabajo, escuchar a Paco replicar sobre los barroquismos, las pedanterías o las redundancias y hacer experimentos raros con nuestras voces en las clases de Marisa. Pero os tendré por los pasillos, en el piso, en la cafetería, en la resi de Cris, en mi casa, en carnavales, en ferias, en fiestas de la primavera y un gran largo etcétera. Nos queda un verano caluroso con aventura playera incluida que intentaremos planearlo lo mejor posible (si las indecisiones Cris no nos vuelven locas). En fin que nos quedan muchas cosas porque esto no ha hecho más que empezar. Ha sido un placer coincidir con vosotras, gracias por haberme hecho el día a día mucho más llevadero, siempre acompañado por mil y una sonrisas.

martes, 14 de junio de 2011

Un día como otro cualquiera

No soy perfecta, pero intento hacer las cosas lo mejor que puedo. Mucha gente no sabe apreciar cómo soy en realidad. Es verdad que me cuesta mostrarme, pero la gente interesada logra sacar hasta lo más profundo que tengo. He decidido mirar solo por ellas, preocuparme por quien de verdad se lo merece y no necesita hacer un teatro para que todo el mundo compruebe lo bien que se lleva con los demás. Solo quiero vivir mi vida y no tener que arrepentirme de tropezar dos, tres, cuatro, mil veces con la misma piedra. Y sí, me he cansado de luchar para nada, he decidido tomar el camino fácil. Es hora de darme una oportunidad. Sola. Sacaré fuerzas de dónde no las haya y tiraré hacia adelante. Con el paso del tiempo, pero sobre todo estos últimos meses, me he dado cuenta de que las verdaderas personas, las que te quieren y te aprecian de verdad, no necesitan ser buscadas, simplemente aparecen en tu vida. Con un pequeño gesto, un simple qué tal, demuestran mucho. Por esas personas me preocuparé. Gente que me ha hecho darme cuenta de cómo son realmente las cosas. Por ellas, gracias.

domingo, 29 de mayo de 2011

Quizá es mejor así

«Entonces voy a buscar esa película en blanco y negro que ha durado dos años. Toda una vida. Esas noches pasadas en el sofá. Lejos. Sin conseguir darme una explicación. Arañándome las mejillas, pidiendo ayuda a las estrellas. Fuera, en el balcón, fumando un cigarrillo. Siguiendo después ese humo hacia el cielo, arriba, más arriba, más aún... Allí, donde precisamente habíamos estado nosotros. Cuántas veces he nadado en ese mar nocturno, me he perdido en ese cielo azul, llevado por los efluvios del alcohol, por la esperanza de encontrarla otra vez. Arriba y abajo, sin tregua. Por Hydra, Perseo, Andrómeda... Y abajo, hasta llegar a Casiopea. La primera estrella a la derecha y después todo recto, hasta la mañana. Y otras muchas. Y a todas les preguntaba: "¿La habéis visto? Por favor... He perdido mi estrella. Mi isla, que no existe. ¿Dónde estará ahora? ¿Qué estará haciendo? ¿Con quién?" Y a mi alrededor, ese silencio de esas estrellas entrometidas. El ruído molesto de mis lágrimas agotadas. Y yo, estúpido, buscando y esperando encontrar una respuesta. Dadme un porqué, un simple porqué, cualquier porqué. Pero qué idiota. Ya se sabe. Cuando un amor se acaba se puede encontrar todo, excepto un porqué.»

domingo, 1 de mayo de 2011

Muy pocas personas, demasiada gente

No es buen día para escribir. No sé qué hago mal, no sé qué hacer bien... Cuanto más lo intento peor. Y todo va hacia abajo y yo me hundo, de repente sube y yo asciendo, vuelvo a bajar y me quedo estancada. Paralizada, de la nada saco fuerzas y me sale toda la rabia. De vuelta a empezar. Un ciclo que se repite y se repite y se vuelve a repetir. Mientras tanto otros miran y solo se limitan a eso. Mucha gente alrededor, pero nadie que se entere de qué va la cosa (o no se quiere enterar). Es todo mucho más fácil si se gira la cara, si se le da la espalda, si se tapa con un poco de maquillaje... ¿Y cuando el maquillaje se acaba? Se ve la parte fea, claro. No pasa nada, se vuelve a recurrir al maquillaje para tapar la parte que no queremos ver. De nuevo todos contentos, viviendo una realidad que de real tiene poco, yo la denominaría "falsalidad". A nadie parece importarle nada vivir esta "falsalidad", parecen todos muy contentos.