martes, 20 de septiembre de 2011
Wake me up when september ends
sábado, 25 de junio de 2011
3 de la mañana
martes, 14 de junio de 2011
Un día como otro cualquiera
No soy perfecta, pero intento hacer las cosas lo mejor que puedo. Mucha gente no sabe apreciar cómo soy en realidad. Es verdad que me cuesta mostrarme, pero la gente interesada logra sacar hasta lo más profundo que tengo. He decidido mirar solo por ellas, preocuparme por quien de verdad se lo merece y no necesita hacer un teatro para que todo el mundo compruebe lo bien que se lleva con los demás. Solo quiero vivir mi vida y no tener que arrepentirme de tropezar dos, tres, cuatro, mil veces con la misma piedra. Y sí, me he cansado de luchar para nada, he decidido tomar el camino fácil. Es hora de darme una oportunidad. Sola. Sacaré fuerzas de dónde no las haya y tiraré hacia adelante. Con el paso del tiempo, pero sobre todo estos últimos meses, me he dado cuenta de que las verdaderas personas, las que te quieren y te aprecian de verdad, no necesitan ser buscadas, simplemente aparecen en tu vida. Con un pequeño gesto, un simple qué tal, demuestran mucho. Por esas personas me preocuparé. Gente que me ha hecho darme cuenta de cómo son realmente las cosas. Por ellas, gracias.
domingo, 29 de mayo de 2011
Quizá es mejor así
«Entonces voy a buscar esa película en blanco y negro que ha durado dos años. Toda una vida. Esas noches pasadas en el sofá. Lejos. Sin conseguir darme una explicación. Arañándome las mejillas, pidiendo ayuda a las estrellas. Fuera, en el balcón, fumando un cigarrillo. Siguiendo después ese humo hacia el cielo, arriba, más arriba, más aún... Allí, donde precisamente habíamos estado nosotros. Cuántas veces he nadado en ese mar nocturno, me he perdido en ese cielo azul, llevado por los efluvios del alcohol, por la esperanza de encontrarla otra vez. Arriba y abajo, sin tregua. Por Hydra, Perseo, Andrómeda... Y abajo, hasta llegar a Casiopea. La primera estrella a la derecha y después todo recto, hasta la mañana. Y otras muchas. Y a todas les preguntaba: "¿La habéis visto? Por favor... He perdido mi estrella. Mi isla, que no existe. ¿Dónde estará ahora? ¿Qué estará haciendo? ¿Con quién?" Y a mi alrededor, ese silencio de esas estrellas entrometidas. El ruído molesto de mis lágrimas agotadas. Y yo, estúpido, buscando y esperando encontrar una respuesta. Dadme un porqué, un simple porqué, cualquier porqué. Pero qué idiota. Ya se sabe. Cuando un amor se acaba se puede encontrar todo, excepto un porqué.»
domingo, 1 de mayo de 2011
Muy pocas personas, demasiada gente
No es buen día para escribir. No sé qué hago mal, no sé qué hacer bien... Cuanto más lo intento peor. Y todo va hacia abajo y yo me hundo, de repente sube y yo asciendo, vuelvo a bajar y me quedo estancada. Paralizada, de la nada saco fuerzas y me sale toda la rabia. De vuelta a empezar. Un ciclo que se repite y se repite y se vuelve a repetir. Mientras tanto otros miran y solo se limitan a eso. Mucha gente alrededor, pero nadie que se entere de qué va la cosa (o no se quiere enterar). Es todo mucho más fácil si se gira la cara, si se le da la espalda, si se tapa con un poco de maquillaje... ¿Y cuando el maquillaje se acaba? Se ve la parte fea, claro. No pasa nada, se vuelve a recurrir al maquillaje para tapar la parte que no queremos ver. De nuevo todos contentos, viviendo una realidad que de real tiene poco, yo la denominaría "falsalidad". A nadie parece importarle nada vivir esta "falsalidad", parecen todos muy contentos.
lunes, 11 de abril de 2011
Que me quieras como te quiero yo
jueves, 24 de marzo de 2011
Enamorarse y no
Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido,
la desdicha se llena de milagros,
el miedo se convierte en osadía,
y la muerte no sale de su cueva.
Enamorarse es un presagio gratis,
una ventana abierta al árbol nuevo,
una proeza de los sentimientos,
una bonanza casi insoportable,
y un ejercicio contra el infortunio.
Por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba,
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.
del tiempo hacen escala en el olvido,
la desdicha se llena de milagros,
el miedo se convierte en osadía,
y la muerte no sale de su cueva.
Enamorarse es un presagio gratis,
una ventana abierta al árbol nuevo,
una proeza de los sentimientos,
una bonanza casi insoportable,
y un ejercicio contra el infortunio.
Por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba,
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.
Mario Benedetti
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