miércoles, 23 de marzo de 2011

Nueve

Esa historia tendría que seguir. Te fuiste pronto. Aunque haya pasado el tiempo no hay un solo día que no me acuerde de ti. Un ejemplo a seguir. ¿A quién le cuento yo ahora dónde he estado, las cosas que he hecho? ¿A quién le enseño mis fotos y le explico lo que tengo que estudiar? Uno de los pilares más importantes se derrumbó... Me gustaría volver a darte un abrazo y ver tu sonrisa. Ver esos ojitos azules cómo se iluminaban al vernos. Me tengo que conformar con simples recuerdos. Echo mucho de menos muchas, muchísimas cosas. Te echo de menos a ti. Has dejado un gran hueco imposible de rellenar. Un enorme vacío que solo puede ser ocupado por momentos que tengo grabados en mi mente y que jamás se van a poder olvidar. Los días 23 siempre son tristes, pero voy a sacar fuerzas y entre lagrimillas va a aparecer una sonrisa porque me siento afortunada de haber tenido a mi lado durante 18 años a una persona maravillosa, mucho más que una simple persona: una segunda madre.

1 comentario:

  1. Es la vida...
    Mientras q esten presentes en nuestros recuerdos nunca se terminaran d ir, siempre estaran cn nosotros y seguro q alli donde este t estara mirando orgullosa.
    CARPE DIEM XD

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