sábado, 6 de noviembre de 2010

Hoy es el día de la melancolía


He comenzado una nueva vida muy diferente a la que me imaginaba vivir hace algunos meses atrás. Poco a poco me voy adaptanto, pero me es imposible dejar de comparar todo lo que veo. Las clases, los profesores, mis amigos... Echo de menos los recreos, las risas por los pasillos del instituto, los desayunos en el Bucheta, las horas muertas en las escaleras del Lisboa, las tonterías en clase. Echo de menos ese timbre que sonaba a todas horas y nos mandaba a clase o nos avisaba de que la hora había acabado. Ahora no hay timbre, ni recreo, ni descanso entre clase y clase. Nada es igual, ni si quiera los desayunos... No voy a decir que allí esté mal, porque he conocido a mucha gente, hago lo que me apetece y cuando me da la gana, me gustan las clases, me encanta aquel ambiente, pero es inevitable pensar en cómo estaría si estuviera en mi casa. Ahora llego a comprender eso que dicen que como en casa no se está en ningún sitio.

lunes, 28 de junio de 2010

Día 28

Dos interminables semana esperando este día para saber la nota y por fin hemos salido de dudas. Mucho mejor de lo que esperaba. Ahora toca una difícil decisión. Un cambio radical en mi vida. Con lo poco que me gustan a mi estas cosas, pero lo pienso y es que la vida tiene que cambiar. Es una nueva estapa. Creo que me vendrá bien ese giro, un nuevo lugar, gente desconocida y libertad, una gran libertad. Voy encaminando mi futuro pero aún no tengo nada definitivamente decidido, y me queda poco tiempo... Lo único que no quiero es separarme de él. Es mi día a día y yo lo necesito, necesito verle todos los días y estoy acostumbrada a ello. Si nos separamos yo no seguiría, pero porque no podría. Ha pasado mucho tiempo y lo sigo necesitando como el primer día, a pesar de que muchas veces se me han quitado las ganas de todo y he sentido que todo estaba en mi contra yo he tirado para adelante, porque era y es lo que quiero. Hay cosas que no se elijen, simplemente pasan y te tocan porque sí. Yo no elejí ni la persona ni el momento para enamorarme, simplemente llegó. Es el mayor apoyo que tengo porque es la única persona que me dice mis defectos, que me aguanta, que me perdona, que está a mi lado, que me apoya, que me hace sentir bien cuando todo va mal. Nos hemos enfadado, muchas veces por mi cabezonería lo sé, pero muchas veces también por su culpa, nadie es perfecto. A pesar de las millones de veces que nos hemos enfadado siempre nos hemos perdonado. Es la única persona que lo sabe todo de mí. Es todo, absolutamente todo y no me puedo separar de él. Sé que hay gente que piensa que es una tontería, que cada uno debe pensar en sí mismo y en su futuro. Pero mi futuro es él, siempre hay que buscar la felicidad y la mía está junto a él. Los que se encuentren en mi situación sabrán de lo que hablo, pero es muy fácil criticar y hablar sin saber. Hasta que un día les pase, entonces lo entenderán todo. Cambiando de tema, ya he empezado mis clases automovilísticas. Espero poder sacarme el carnet antes de irme.

domingo, 6 de junio de 2010

Y pude

Sí. Pude. Pude con todo. Me ha costado, y mucho. Pero lo he conseguido. Ahora un nuevo reto, dentro de poco podré decir que también he podido superarlo. Una semana después recuerdo ese día 28 de mayo. Y ya pasó todo. Tantas ganas de que llegara y ya pasó. Decir adiós a esas paredes amarillas que tanto tiempo nos han tenido encerrados. Esas paredes que tanto hemos odiado, que tantas veces hemos deseado no volver a verlas más. Las mismas paredes que tantas veces nos han visto reir, hablar, enfadarnos... Una segunda casa, una segunda familia... 6 años no se van a olvidar de un dia para otro. Muchos, muchísimos recuerdos. Imborrables. Tan imborrable como la noche del 28. Esa noche en la que todos nos olvidamos de todo y lo único importante fue aprovecharla al máximo. Después de tantos y tantos días encerrada por fin llegó el fin del esfuerzo y el comienzo de la relajación. Verano. Esa época del año destinada a pasarte las horas muertas sin hacer nada, destinada a la despreocupación... Pero también época de echar de menos. Echar de menos a esas pequeñas personitas que mientras estabas en el instituto se encargaban de sacarte una sonrisa día a día. Esas pequeñas personitas en verano se desperdigan... Pero bueno, ya habrá momentos para echar de menos. Por ahora seguimos todos aquí, y todavía quedan muchas cosas.

domingo, 16 de mayo de 2010

Autoconvencimiento

Un día. Mañana y se acabó. Mañana, sin contar las recuperaciones. No estoy convencia de poder, pero intento hacerme creer que puedo. Sí. Dormiré 5 horas... como si no duermo. Total otra noche más sin dormir. La última por suerte. He hecho todo lo que he podido, si no los apruebo, pues algo que tengo ganado para las recuperaciones. Muchas veces me lo he propuesto, y lo he conseguido- ¿Entonces por qué esta vez no? Pues porque esta vez es demasiado, porque son dos exámenes y me lo juego todo... Pero, puedo. Confío en mí misma. Es difícil, no imposible. Mañana podré dormir por fin toda la noche de un tirón y con la conciencia bien tranquila, sin nervios. I CAN!

jueves, 13 de mayo de 2010

FELICIDADES

Y no he podido darte ni un abrazo. No he podido darte un beso y ver tu sonrisa. No hemos podido celebrarlo. Ni el tuyo, ni el mio, ni el de nadie. Este año no. Y van 5 meses, los peores de mi vida. Quizá porque siempre he vivido feliz y nunca me ha tocado algo parecido a esto. Muchas veces he pensado que lo peor que me podía pasar era que no me dejaran ir a algún lado o que no me pudiera comprar algo o simplemente que se me perdiera algo que me gusta mucho. Simples tonterías. Estoy siendo todo lo fuerte que puedo... pero hoy me he venido a abajo. Es un día importante y volvemos a estar separados. Todos hemos pensado alguna vez lo pesada que es nuestra madre mandandonos siempre cosas y riñiéndonos por cada tontería, pues yo necesito que mi madre me agobie para que recoja mi habitación, necesito que mi madre no me deje tranquila ni un sólo segundo... Este no es nuestro mejor año. En estas ocasiones te das cuenta de la falta que hacen esas pequeñas cosas del día a día que mientras las tienes parecen insignificantes, pero cuando un día desaparecen te dejan un gran vacío que no se ocupa con nada por mucho que se quiera.

domingo, 18 de abril de 2010

ESTO ES ESTOPA

16 de abril 2010
Necesitaba algo así. Mucho calor, mucho agobio, empujones, pisotones, horas de espera... pero mereció la pena. La voz algo ronca, un poco de sed, muchas canciones, muchos recuerdos cantando, muchos saltos, muchas palmas y sobre todo mucho ESTOPA. ¿Una hora buscando el dichoso pabellón puente arriba puente abajo? Que más da. ¿Preguntar a las 10 personas más locas de Mérida la dirección? La verdad de mucho no nos sirvieron las explicaciones, para guiarnos, pero para reirnos un buen rato fue lo mejor que pudimos hacer. ¿Que llegamos de los últimos y nos metemos al principio de la cola? No le importó a nadie, estaba todo el mundo medio borracho, una pena de gente. Parezco tonta pero al recordar todo lo que viví el viernes me hace sonreír. Sonreír. Lo necesito y de vez en cuando lo consigo. Días así no se viven todos los días.


GRACIAS

Lerelelelelerelereleleleleeee lereleleeeee

sábado, 10 de abril de 2010

Estúpida

¿Paso? ¿De verdad paso de todo? Como me gustaría... Las cosas no se pueden forzar, si algo no puede ser pues no puede ser. Un día y otro y otro, y falsas ilusiones, falsas esperanzas, falsas promesas, y nueva decepciones. Un esfuerzo, sí. Porque quiero hacerlo, porque me gustaría que todo fuera como antes. Me cuesta, pero lo hago. Lo hago para poder ser feliz, pero si aún así no voy a ser capaz de alcanzar nunca la felcidad, ¿para qué estoy perdiendo el tiempo? Si en el fondo yo sé que nada va a cambiar. Ni una más, dije. Ni una lágrima más, prometí. Ingenua. No es cosa de un día o de dos. Es cosa de meses. Meses esperando. Meses viendo que no pasa absolutamente nada. Meses comprobando que esas promesas no eran más que eso, palabras. Palabras adecuadas elegidas para decir en el momento adecuado. Palabras que no valen nada. Palabras que sólo sirven para calmar la situación en uno de esos momentos de desesperación. Palabras que se olvidan. Palabras que nunca se convertirán en algo más que eso. Quiero ver cosas donde no las hay y así no se puede. Yo creo que ya aguantadado bastante, he aguantado lo inaguantable. Voy a dar la última oportunidad, pero esta vez será para mí. Sí egoísta. Ya está bien, voy a ser yo, después yo y por último yo. Porque si no miro yo por mí, ¿quién lo va a hacer?